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Windows 11 26H2: lo bueno, lo malo y esa costumbre de Microsoft de decidir por nosotros

• Published on octubre 5, 2026 • 8 min Read
IA en Desarrollo

Hay actualizaciones de Windows que llegan con grandes novedades, nuevas funciones y cambios que realmente se notan.

Y después están esas actualizaciones que uno instala pensando que simplemente va a tener que reiniciar el PC… para luego descubrir que Windows decidió reorganizar algunas cosas, cambiar otras y, de paso, recordarnos quién manda.

Ese es, en buena medida, el caso de Windows 11 26H2, la actualización de 2026.

Microsoft comenzó a distribuirla oficialmente el 29 de septiembre y, para los equipos compatibles que vienen de Windows 11 24H2 o 25H2, el salto se realiza mediante un pequeño paquete de habilitación. En lugar de descargar nuevamente medio sistema operativo, buena parte de las funciones ya está presente en el sistema y la actualización simplemente las activa. En teoría, un reinicio y listo.

La idea es bastante buena. El problema es que, como suele ocurrir con Windows, siempre hay un pequeño asterisco.

Lo bueno: Windows vuelve a escuchar algunas peticiones

Una de las cosas interesantes de 26H2 es que Microsoft parece haber recordado que los usuarios también tienen preferencias.

Por ejemplo, la barra de tareas vuelve a poder colocarse arriba, a la izquierda o a la derecha de la pantalla. Sí, algo que durante mucho tiempo parecía una función completamente normal terminó convirtiéndose en una especie de privilegio que Windows 11 decidió retirar.

Ahora vuelve oficialmente.

También se incorpora una opción para utilizar una barra de tareas más pequeña, algo especialmente útil en equipos con pantallas pequeñas o simplemente para quienes prefieren aprovechar mejor el espacio.

Un menú Inicio más configurable

El menú Inicio también recibe cambios importantes.

Windows 11 26H2 permite controlar mejor las secciones que aparecen en Inicio, incluyendo las áreas de aplicaciones fijadas, recientes y todas las aplicaciones. También incorpora diferentes formas de visualizar las aplicaciones y permite adaptar el tamaño del menú.

Después de años intentando acostumbrarnos al nuevo menú Inicio, parece que Microsoft finalmente decidió que quizás nosotros también deberíamos poder decidir cómo verlo.

Nunca es tarde.

Búsqueda y resultados web

Otro cambio interesante está relacionado con la búsqueda de Windows.

La búsqueda local recibe mejoras para encontrar aplicaciones, archivos y configuraciones, mientras que Microsoft continúa integrando resultados web de Bing dentro de Windows Search.

Aquí conviene hacer una distinción: Windows Search sigue teniendo una fuerte integración con Bing, por lo que no hablaría de una desaparición completa de los resultados web. Lo importante es que Microsoft está dando más opciones para controlar qué aparece y cómo se comporta la búsqueda.

Más información para los equipos con IA

El Administrador de tareas también continúa adaptándose a la nueva realidad de los PC con NPU y funciones de inteligencia artificial.

La idea es que el sistema pueda ofrecer más información sobre los recursos relacionados con estas funciones. Porque, aparentemente, además de mirar cuánto procesador y memoria consume Windows, ahora también tendremos que preocuparnos de cuánto está trabajando la IA.

Al menos podemos verla.

Lo malo: la actualización también trae su pequeña colección de problemas

Aquí es donde la historia se pone un poco menos simpática.

Microsoft mantiene una página específica con los problemas conocidos de Windows 11 26H2. Y aunque varios ya aparecen como mitigados, algunos problemas no son precisamente menores.

El problema del audio USB

Uno de los problemas más llamativos afecta a determinados dispositivos USB Audio Class 1.0.

Algunos equipos pueden dejar de producir sonido o mostrar un Código 10 en el Administrador de dispositivos después de instalar las actualizaciones relacionadas con 26H2.

En algunos casos, incluso los controles de volumen o la configuración de sonido pueden dejar de responder correctamente.

Microsoft ya ha marcado el problema como mitigado, pero sigue siendo un buen recordatorio de algo bastante simple: si tu PC depende de un periférico específico, quizá no sea mala idea comprobar su compatibilidad antes de actualizar.

Especialmente si ese periférico es precisamente el que utilizas para escuchar música, trabajar o jugar.

Aplicaciones antiguas y AC-3

También existe un problema relacionado con aplicaciones que utilizan la descodificación de audio AC-3 (Dolby Digital).

El fallo puede provocar que determinadas aplicaciones se cierren inesperadamente, especialmente software antiguo que todavía depende de los componentes de descodificación incluidos en Windows.

No significa que de repente todo el contenido Dolby Digital vaya a dejar de funcionar. El problema afecta principalmente a determinadas aplicaciones que dependen de esa tecnología.

Pero si tienes algún programa antiguo que llevas utilizando desde hace años y que funciona perfectamente porque nadie se ha atrevido a tocarlo, quizá sea precisamente el momento de mirarlo.

Ya sabemos cómo funciona esto: mientras nadie actualice nada, todo funciona perfectamente.

Hasta que actualizas.

Problemas en escritorios virtuales

Microsoft también ha documentado problemas relacionados con pantallas negras y la carga del escritorio después de iniciar sesión en determinados entornos de escritorio virtual, especialmente configuraciones basadas en Azure Virtual Desktop y FSLogix.

Estos problemas aparecen como mitigados, pero nuevamente afectan especialmente a entornos profesionales donde una actualización que no funciona correctamente no significa simplemente “reinicio el PC y sigo trabajando”.

¿Y qué pasa con la privacidad?

Aquí llegamos a una de las partes que personalmente me parece más interesante de Windows 11.

Microsoft ha ido convirtiendo Windows en algo bastante más conectado a sus servicios en la nube. Y 26H2 continúa esa tendencia.

Por ejemplo, Windows Settings Backup queda habilitado de forma predeterminada en determinados dispositivos comerciales elegibles. La función permite conservar configuraciones compatibles y aplicaciones de Microsoft Store para facilitar la recuperación o el reemplazo de un equipo.

Sobre el papel, resulta útil.

El problema es que cada vez resulta más difícil separar el sistema operativo que tienes instalado en tu PC de los servicios que Microsoft ofrece alrededor de él.

¿Windows está recopilando información sobre lo que haces?

Microsoft reconoce que Windows recopila datos de diagnóstico y rendimiento.

Entre los datos que pueden formar parte de esta telemetría se encuentran información sobre el rendimiento del sistema, aplicaciones, controladores, tiempos de inicio, rendimiento de la búsqueda, respuesta de determinadas interfaces, dispositivos conectados y otros datos técnicos.

En determinados escenarios también existen datos opcionales relacionados con el uso del sistema. Microsoft explica que estos datos se utilizan para diagnosticar problemas, mejorar Windows y, cuando están activadas determinadas experiencias personalizadas, ofrecer recomendaciones y promociones.

Esto no significa que Microsoft esté literalmente mirando todo lo que haces en tu computador.

Pero tampoco significa que Windows sea un sistema operativo completamente desconectado de sus servidores.

Y esa diferencia importa.

Personalmente, creo que el problema no es solamente cuántos datos se recopilan, sino cuánto control tiene realmente el usuario sobre ellos y cuánto esfuerzo debe hacer para encontrar las opciones correspondientes.

Porque si para descubrir qué información está enviando Windows necesitas recorrer media docena de menús, leer documentación técnica y terminar buscando en Internet, probablemente la configuración no sea precisamente evidente.

Entonces, ¿conviene instalar Windows 11 26H2?

Aquí mi respuesta sería bastante sencilla: depende de tu equipo y de cuánto dependas de él.

Si utilizas Windows 11 24H2 Home o Pro, hay además una razón importante para no ignorar indefinidamente la actualización: esa versión llega al final de su soporte el 13 de octubre de 2026. Después de esa fecha dejará de recibir las actualizaciones habituales de seguridad.

Si tienes un equipo común, sin hardware o software especialmente antiguo, probablemente 26H2 termine siendo simplemente la evolución normal de Windows 11.

Pero si utilizas hardware USB antiguo, aplicaciones multimedia que dependen de tecnologías heredadas o un entorno empresarial/virtualizado, yo tendría un poco más de paciencia.

No porque Windows 11 26H2 sea necesariamente una mala actualización, sino porque no existe ninguna medalla por instalar una actualización el primer día.

A veces esperar unas semanas significa dejar que otros hagan de beta testers.

Y Microsoft ya tiene bastante experiencia encontrando problemas después de que las actualizaciones llegan a millones de computadores.

Y sí, Windows probablemente terminará actualizándote de todas formas

Si todavía estás mirando la actualización y pensando “no sé si quiero instalar esto todavía”, tampoco hace falta entrar en pánico.

Microsoft está realizando un despliegue controlado de Windows 11 26H2 y utiliza retenciones de compatibilidad cuando detecta problemas conocidos. En los equipos elegibles, Windows Update irá ampliando progresivamente la disponibilidad.

Así que puedes tomarte tu tiempo.

Aunque tampoco demasiado.

Porque, siendo honestos, si tu equipo es compatible y Microsoft decide que ya es hora, Windows probablemente terminará encontrando la manera de presentarte la actualización otra vez.

Puedes posponerla, puedes ignorarla durante un tiempo…

Pero Windows tiene paciencia.

Y, aparentemente, más paciencia que nosotros.

 

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